Iglesia del Tránsito de la S. Virgen María – Arquitectura

La construcción de este templo está basado en estructura de madera y muros de adobe. Estilísticamente es bastante diversa, tomando elementos de variados momentos de la historia de la arquitectura. Una de las características importantes de la iglesia es su altura, y esto está dado por la tendencia de fines del siglo XIX en nuestro país de generar construcciones de mayor altura y arquitectónicamente más elaboradas. Por esta razón, las casas tradicionales chilenas también se suman a la tendencia y se adaptan a dos pisos.

Su fachada está compuesta por un atrio sostenido por cuatro columnas de inspiración dórica, que sostienen en su parte central un frontón triangular que contiene un arco de medio punto. Este atrio cubre la entrada al templo conformado por tres puertas estructuradas por dinteles.

La parte superior de la fachada posee una organización similar en la cual la parte central es de mayor proporción que las laterales, manteniendo esta unidad en torno al número 3 (relacionado con la Trinidad). Se encuentra trabajado en torno a ventanas rematadas en arcos de medio punto, la central de forma doble y decorada en la parte superior por otra en forma de ojo de buey que remata en un arco de medio punto con las dovelas a la vista. Este elemento central está cubierto por un techo a dos aguas que contiene un arco trilobulado que contiene la imagen de la cruz.

Culmina la fachada una torre campanario de ocho lados que remata en un chapitel con el símbolo de la cruz.

En su interior se observa una sola gran nave de doble altura, con cielo adintelado, y que concluye en un muro ochavado rematado en un arco de medio punto que da paso al ábside de 5 lados. La parte superior se encuentra desarrollada a modo de claristorio, con ventanas dobles rematadas en arcos de medio punto con vidrieras de color.

 

 

 

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